Una australiana que se hace llamar Emma Quirk compartió en Imgur una serie de fotografías relatando lo que le aconteció cuando salió de fiesta en Prince Albert, Canadá. La última foro de la noche antes de pillarse una monumental borrachera fue esta:
Fue diagnosticada con congelación de 3º y 4º grado.
Las gigantescas ampollas fueron eventualmente deshinchadas y ahora ha recuperado el movimiento y la sensibilidad casi por completo en los dedos.
"Todo el mundo quería ver cómo evolucionaban mis preciosas ampollas y averiguar cuánto puede aguantar un australiano en el frío antes de casi morir", dijo Quirk. "Por lo que parece, 3 horas es de blandengues."