Simone Anderson, una peluquera y maquilladora de Nueva Zelanda, había llegado a pesar 373 libras; esto es, 169 kilos. Cogió el toro por los cuernos y se propuso someterse a agotadoras sesiones de ejercicio, además de hacerse una cirugía de banda gástrica.
Todo esto fue siendo documentado en su cuenta de Instagram y su página de Facebook, pero la semana pasada, cuando Anderson compartió una fotografía para celebrar que había bajado hasta los 83 kilos de peso, muchos internautas se convirtieron de pronto en 'haters' que le dejaron todo tipo de desagradables comentarios en los que le acusaban de ser un fraude y mentir sobre su transformación. Simplemente, la gente no se creía que el antes y después de la imagen era real.
Para cerrar bocas, tuvo la valentía de mostrar en una nueva fotografía los estragos de haber perdido tanto peso tan rápidamente: la flacidez.
Algunos usuarios, que aseguraban que tenían el mismo peso que Anderson, se quejaban de no tener la misma figura y la acusaban de "tramposa", mientras otros no creían que su después fuera auténtico por detalles tales como que el teléfono con el que hizo esta última foto no era el mismo que había estado utilizando durante los últimos meses. Su color de pelo y piel también es diferente. Anderson tuvo que explicar que había cambiado de móvil, que se había mudado a una casa diferente y que, como estilista y maquilladora, le gusta cambiar de look con frecuencia.
"A lo largo de todo mi viaje he tratado de ser honesta con toda la experiencia y contarle a la gente exactamente lo que estaba pasando, por lo que ser llamada 'fake' duele mucho. Espero que esto ayude a todos los no creyentes", escribió.
Más de dos tercios de los que pierden una cantidad tan grande de peso tienen flacidez y reducir el exceso de piel y tonificar el cuerpo requiere muchas veces de una intervención de cirugía; después de publicar la fotografía, algunos de los más 55.000 seguidores en Facebook y 21.000 de Instagram de Anderson se ofrecieron a ayudarla a pagar esta operación, dando lugar a una página de crowdfounding en la que ya se han recaudado más de 2.700 dólares de los 20.000 necesarios.
