1. Jakub Blaszczykowski
Fuente: youtube.com
El centrocampista polaco tuvo que crecer con un trauma que él mismo admite que nunca ha sido capaz de superar. A los diez años él y su hermano vieron como su padre apuñaló hasta la muerte a su madre. Después de eso estuvo a punto de dejar el fútbol en varias ocasiones, pero su tío, ex futbolista, le convenció para que continuara. Desde entonces siempre señala el cielo cada vez que marca un gol.
2. Carlos Tévez.
Fuente: ole.com
Con tan solo 10 meses de vida un cazo de agua hirviendo cayó en su rostro y cuello, sus padres sin saber qué hacer lo cubrieron con una toalla que empeoró la situación, ya que esta se quedó pegada en su piel. Poco a poco se fue recuperando, pero a los 5 años su padre fue asesinado en un tiroteo y después de esto su madre le abandonó. Por si fuera poco, hace unos meses su padre adoptivo fue secuestrado… el secuestro duró 8 horas.
3. Cuadrado.
Fuente: youtube.com
Con tan solo 4 años un grupo armado asaltó su casa, él solo recuerda a su madre gritándole para que se escondiera debajo de la cama. Cuando pararon los disparos vio a su padre fallecido. Desde ese día su madre se dedicaba a trabajar y estudiar para poder sacar la familia adelante y Cuadrado estaba el día en la calle jugando a fútbol. Un día un camión le atropelló sin graves consecuencias y su madre decidió esconderle las botas de fútbol. Pero con botas o sin ellas siguió jugando a fútbol.
4. Mario Balotelli.
Fuente: thesportanalyst.com
Nació con graves problemas de salud, sus padres ghaneses y sin recursos decidieron mudarse de Palermo a Brescia buscando una oportunidad. Pero la situación no mejoró y Mario se pasó sus dos primeros años de vida en un hospital, así que decidieron entregarlo a los servicios sociales, hasta que una familia lo adoptó. Desde entonces pasó toda su infancia pegado al balón y con 16 años consiguió fichar por el inter de Milán.
5. Franck Ribéry.
Fuente: biografias.wiki
Con dos años, cuando iba en el coche con su padre, sufrió un grave accidente de tráfico. Franck salió despedido por el parabrisas del coche y el impacto le provocó las cicatrices que hoy conserva. Desde entonces los niños se burlaban de él, pero eso le hizo más duro. Problemático, y de difícil carácter, se pasó toda la infancia en la calle jugando a fútbol, pero fue expulsado del instituto, lo que provocó que empezara a ganarse la vida como albañil. Continuó jugando a fútbol, en 2002 conoció a su mujer y desde ese momento empezó a enderezar su carácter.
6. Javad Nekounam.
El que fue centrocampista rojillo en los mejores años de Osasuna, y capitán de la selección iraní, sufrió mucho para llegar tan lejos. De niño jugando en su casa con su hermano provocaron accidentalmente un incendio del cual sobrevivieron de milagro. Nekounam todavía conserva muchas cicatrices en sus piernas de ese incidente. Desde el incendio se convirtió en un niño introvertido que solo jugaba con el balón. Por si fuera poco, Irán entró en guerra con Irak, él solo recuerda jugar a fútbol y ver los misiles sobrevolar el cielo y los disparos de los ejércitos. A pesar de todo consiguió triunfar y conseguir ser el primer futbolista iraní en jugar en la mejor liga del mundo y en un club que siempre será recordado.
Fuente portada: biografias.wiki
Vía: Marca.com