David Beckham, que estaba en Wimbledon viendo un partido tranquilamente con su hijo, demostró que siempre está a la altura de las situaciones. Impresionó a todos los espectadores al coger al vuelo una pelota perdida, que acto seguido devolvió a la pista como si nada.
Dentro vídeo:
Hasta el tenis se le da bien, al tío…